El, sabia que ese fue.
un verano descalzo y rubio,
que arrastraba entre sus pies
gotas claras de mar oscuro.
En el pecho dos médanos eternos
y en los ojos un cielo transparente
que brillaba tras del sol,
serena y furiosamente...
Quizás sepa que tenía
una eterna compañera,
que reía y se encargaba
de sus noches y sus penas.
Que volaba cuando estaba en algún sueño,
para despertarse dentro de su dueño
al que le daba su amor
hermosa y salvajemente..
.

1 comentario:
hermosa y salvajemente, he ahí...
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