martes, 5 de mayo de 2009

una primera...

El, sabia que ese fue.

un verano descalzo y rubio,

que arrastraba entre sus pies

gotas claras de mar oscuro.

En el pecho dos médanos eternos

y en los ojos un cielo transparente

que brillaba tras del sol,

serena y furiosamente...


Quizás sepa que tenía

una eterna compañera,

que reía y se encargaba

de sus noches y sus penas.

Que volaba cuando estaba en algún sueño,

para despertarse dentro de su dueño

al que le daba su amor

hermosa y salvajemente..


.



1 comentario:

Blá. dijo...

hermosa y salvajemente, he ahí...